AÑOSLUZ EDITORA

gallery/ñzlogow2
gallery/ezequiel vila front
Una tortuga muerta llega a la orilla de Playa Grande, de Ezequiel Vila


Una tortuga muerta llega a la orilla de Playa Grande es ¡por fin! el primer libro de poesías de Ezequiel Vila, autor que tenía a sus lectores doblemente acostumbrados a la reproducción digital y la la presentación irrepetible y mística de sus lecturas en recitales y encuentros amistosos. Casi siempre ebrio.
La selección está actualizada: son textos escritos entre 2011 y 2012. Si se acepta la idea de un costumbrista que dialoga con Séneca o de un clásico que le canta a la mano amputada, se puede llamar a Ezequiel costumbrista clásico. Quede dicho pues, para los compañeros trabajadores de las góndolas.
Astucias y honestidad intelectual. Lo segundo: el poeta señala en seguida las coordenadas de enunciación (periferia del centro de la periferia) y desde allí despliega su arsenal ("Amo a una chica kirchnerista"), pinta su Temperley para pintar el mundo y nos arrastra desde lo más mundano (un niño que quiere un halcón, una joda telefónica, una fantasía diurna) hasta los grandes misterios: el amor, la soledad, la muerte y el peronismo.

 

Nació en 1987 en la maternidad del Hospital del sindicato Obrero Textil de Parque Patricios, donde ahora funciona un hospital psiquiátrico. Estudió en la facultad de Filosofía y Letras de la UBA (mejor conocida como Puán), es profesor de enseñanza media, investigador amateur, co-editor de la Revista Luthor y miembro del colectivo editorial EDEFYL. Desde 2007 (es decir, desde sus inicios) participa del espectáculo de poesía, música y performance Medias y Sombreros. Vive en Temperley pero es hincha de Banfield. Una tortuga muerta llega a la orilla de Playa Grande es su primer libro.

Prensa

Sobre “Una tortuga muerta…”, en Corpus interruptus

 

 

44 p. 10 x 15 cm. 

Fotografía de tapa: Verónica Noonan

2012