Una nueva tecnología argentina llamada HyperSperm logró aumentar la cantidad de embriones aptos para transferencia en tratamientos de fertilización in vitro (FIV), un avance que podría mejorar las tasas de embarazo en parejas que recurren a la reproducción asistida. Este método reproducen in vitro los cambios bioquímicos que el espermatozoide experimenta naturalmente dentro del cuerpo femenino antes de fecundar, elevando la calidad y viabilidad embrionaria.
Los resultados preliminares surgieron de un estudio realizado con 41 parejas en varias clínicas argentinas, donde HyperSperm logró que nueve parejas obtuvieran embriones transferibles luego de que los procedimientos convencionales no habían tenido éxito. La técnica aumentó en un 16% la cantidad de embriones transferibles por ciclo y duplicó –hasta el 50%– el porcentaje de embriones con dotación cromosómica normal, representando un avance del 20% en comparación con los métodos tradicionales.
Este avance responde a uno de los principales desafíos en la fertilización in vitro: lograr que más embriones sean euploides, es decir, con la carga genética correcta para asegurar un embarazo a término. Actualmente, solo alrededor del 30% de los embriones resultantes de un proceso clásico cuentan con esta condición, y en promedio una pareja necesita tres intentos para alcanzar un embarazo exitoso.
El proyecto es impulsado por un equipo de investigadores del CONICET, entre ellos Darío Krapf, quien también cofundó Fecundis, la empresa responsable de desarrollar la técnica. Desde su fundación en 2020, Fecundis ya registró 11 nacimientos producto de ensayos con HyperSperm. Ahora se preparan para iniciar un nuevo estudio clínico más amplio, que incluirá 202 parejas en centros de Argentina y Estados Unidos, con el objetivo de validar aún más la eficacia del método.
La directora de laboratorio en Fertya Medicina Reproductiva, Valentina Torres Monserrat, señaló que el foco de las mejoras técnicas del último tiempo estaba puesto en seleccionar los mejores gametos y embriones para transferencia, pero esto no había logrado aumentar las tasas de embarazo de forma significativa. HyperSperm apunta a modificar el proceso desde el momento en que el espermatozoide se prepara bioquímicamente para fecundar, un paso que hasta ahora no se replicaba íntegramente en laboratorio.
Una vez superadas las regulaciones necesarias, se espera que la tecnología comience a comercializarse el próximo año, ofreciendo a las clínicas de fertilidad una herramienta que podría optimizar los resultados y reducir la cantidad de ciclos necesarios para lograr un embarazo exitoso.