El Festival Internacional de Cine de las Alturas llevó su propuesta a distintas localidades del interior de Jujuy, sumando funciones abiertas y gratuitas en espacios culturales de La Quiaca, Purmamarca, San Pedro y El Carmen. Este despliegue amplió el alcance territorial del evento que se desarrolló del 13 al 17 de mayo, con especial atención al horror andino, un género que rescata relatos de terror con identidad regional y tradiciones ancestrales.

En La Quiaca, la programación comenzó con la exhibición del cortometraje jujeño El soldado y el Diablo, dirigido por Ignacio Sánchez Moreau y Araceli Aguirre, seguido por el largometraje ecuatoriano Chuzalongo, a través de funciones realizadas en el Centro Cultural Manka Fiesta.

Powered by GetYourGuide

La actividad continuó a cielo abierto en Purmamarca, con una función al aire libre que incluyó la proyección del corto Serafina y del largometraje El susurro. Los directores Gonzalo Calzada y Gustavo Hernández acompañaron la presentación, destacándose la presencia del realizador del corto y productores del filme principal.

En San Pedro, el Festival se alojó en la Casa Municipal de la Cultura, proyectando el corto local El desentierro de Ezequiel Forte junto a El susurro. Por su parte, La Quiaca repitió funciones con el corto Watukuy de Agustín Lagos y La virgen de la Tosquera, película argentina dirigida por Laura Casabé.

Finalmente, en El Carmen, la Casa de la Historia y Cultura albergó la muestra que incluyó el corto Nicasio en la oscuridad de Diego Yapur y el largometraje Chuzalongo, completando así una programación diversa que combinó producciones regionales con obras internacionales.

Los interesados en conocer el detalle completo de las funciones, horarios y sedes pudieron acceder al sitio web oficial del Festival o a sus plataformas en redes sociales. Todas las proyecciones se caracterizaron por su acceso libre, contribuyendo a democratizar el cine en regiones históricamente marginadas de la cartelera cultural.