Tras la dura caída en la final contra Belgrano, Eduardo Coudet rompió el silencio y expresó su tristeza por la derrota, aunque destacó el esfuerzo y la entrega del equipo. Pese al resultado, subrayó que River logró llegar a la instancia decisiva con dificultad pero con sacrificio, y reconoció que hicieron todo lo posible para ganar.

El técnico se mostró molesto por las críticas que recibió luego del encuentro y defendió las decisiones tomadas durante el partido, asegurando que sus cambios no fueron para proteger el resultado. Recalcó que hasta que el adversario convirtió el segundo gol, su equipo no había recibido llegadas claras al arco.

Además, ratificó sus cuestionamientos hacia el arbitraje, particularmente en relación a la jugada del penal sancionado a favor de Belgrano por una falta de Lautaro Rivero, que para él no fue penal. Explicó de forma didáctica por qué considera que la sanción no correspondía, evidenciando su desacuerdo con los árbitros, liderados por Yael Falcón Pérez.

Respecto a los rumores que vinculaban una ruptura en la relación con Juan Fernando Quintero y una posible salida del colombiano, Coudet se mostró contundente: negó todo tipo de conflicto y aclaró que mantiene una excelente comunicación con el jugador, con quien habló largas horas antes del partido. Rechazó las versiones sobre maltratos o discusiones internas y remarcó que, si hubiese alguna diferencia, la habría hecho pública para no ocultar nada.

De cara a lo que viene, el entrenador se mostró optimista y confirmó su intención de incorporar refuerzos que permitan construir un plantel competitivo y acorde a sus ideas tácticas. Entre los nombres que podrían llegar, mencionó a Nicolás Otamendi como una posibilidad concreta, calificándolo como un jugador importante para el equipo.