Neymar protagonizó un incidente durante un entrenamiento del Santos que incluyó una pelea con el hijo de Robinho. El altercado, que ocurrió en la práctica del conjunto brasileño, dejó en evidencia tensiones entre los futbolistas presentes en la sesión.

El enfrentamiento escaló rápidamente. Según lo registrado, hubo una zancadilla seguida de una bofetada entre los involucrados. El incidente generó que otros jugadores tuvieran que intervenir para separar a los contendientes y evitar que la situación se agravara.

El episodio se enmarca dentro de una práctica ordinaria del equipo, aunque su naturaleza violenta lo convirtió en un momento destacado. Los enfrentamientos de este tipo suelen generar preocupación en los cuerpos técnicos, tanto por las posibles lesiones como por el clima que se genera en los entrenamientos.