El nuevo proyecto de Inocencia Fiscal que pronto ingresará al Congreso amplía el abanico de personas que podrán acogerse a este régimen simplificado para regularizar activos en dólares fuera del circuito formal. Según César Litvin, especialista en tributación, las modificaciones podrían facilitar la exteriorización de alrededor de USD 50.000 millones, superando los niveles de adhesión previos.
El borrador elimina las restricciones patrimoniales y de ingresos que antes limitaban la participación, permitiendo que más contribuyentes se sumen sin importar su nivel económico. La única excepción serán los grandes contribuyentes nacionales, catalogados como «grandes fortunas», quienes no podrán gozar de los beneficios plenos del régimen.
Otro cambio significativo se relaciona con el mecanismo de “discrepancia significativa”. Antes, cualquier diferencia sustancial que el fisco detectara entre lo declarado y sus propios cálculos podía descalificar a un contribuyente del régimen. Ahora, se eleva el umbral para considerar fallas a un monto de cinco millones de pesos, y además se habilita la defensa administrativa ante la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA). Esto otorga mayor certeza jurídica y reduce la incertidumbre entre los potenciales adherentes.
Entre los incentivos concretos, el proyecto destaca por simplificar la carga administrativa. La declaración jurada será mucho más sencilla, con mínima información requerida y sin necesidad de detallar movimientos patrimoniales. Para quienes mantienen ahorros en efectivo fuera del sistema financiero formal, esto implica la posibilidad de usar esos dólares legítimos sin enfrentar consecuencias fiscales ni costos adicionales.
Litvin enfatizó que el régimen, aunque optativo, ya había sumado unas 80.000 adhesiones según la versión anterior, pero con las modificaciones se espera que se multiplique el número de adherentes y se fomente una mayor integración de monedas en el sistema formal, beneficiando la economía general.