Las autoridades sanitarias de São Paulo confirmaron que el segundo caso sospechoso de ébola identificado en la capital paulista fue descartado tras realizar dos pruebas con resultados negativos. El paciente, un hombre de 31 años, fue admitido en el Instituto de Enfermedades Infecciosas Emílio Ribas luego de presentar síntomas compatibles y un reciente viaje a la República Democrática del Congo, zona actualmente afectada por un brote activo de ébola.
Las muestras para análisis fueron procesadas por el Instituto Adolfo Lutz, que cumplió con los protocolos establecidos para descartar la infección. La directora general del laboratorio explicó que un resultado negativo antes de las 72 horas desde el inicio de los síntomas no basta para descartar la enfermedad, por lo que se tomaron dos muestras en diferentes momentos. Ambas arrojaron resultados negativos, cerrando así la sospecha.
El seguimiento sanitario estuvo a cargo del Centro de Vigilancia Epidemiológica de São Paulo, que activó la investigación y notificó al Ministerio de Salud. Esta actuación se basó en criterios clínicos y epidemiológicos, como el historial de viaje a áreas con transmisión activa del virus y la sintomatología presentada. Un primer caso sospechoso, también relacionado con un viaje a la República Democrática del Congo, fue desestimado días antes tras análisis similares.
Las autoridades enfatizaron la importancia de identificar y aislar rápidamente casos sospechosos para aplicar medidas de bioseguridad y garantizar un diagnóstico certero. Esta vigilancia se mantiene alta debido al brote que enfrenta la República Democrática del Congo, donde más de 600 casos confirmados y casi 140 muertes han sido reportados recientemente, concentrados especialmente en la provincia de Ituri.