Space Exploration Technologies Corp. (SpaceX), la compañía fundada por Elon Musk y conocida por su innovación en el sector espacial, inició su cotización bursátil en Wall Street, marcando un hito para la industria aeroespacial. Paralelamente, se lanzaron en Buenos Aires sus Certificados de Depósito Argentino (CEDEAR), lo que permite a inversores locales acceder a estas acciones en pesos desde sus propias cuentas.

En su estreno en el Nasdaq, las acciones de SpaceX subieron notablemente, alcanzando picos de hasta un 30% de incremento y un valor cercano a los 176 dólares por acción. Sin embargo, el precio se estabilizó al cierre, con una ganancia del 19% respecto a la apertura. En el mercado argentino, los CEDEAR de SpaceX se fijaron en torno a los $5.000 y figuraron entre las emisiones más negociadas, con un volumen destacado en dólar MEP.

Los CEDEAR permiten que los inversores argentinos participen directamente en empresas extranjeras mediante la compraventa en la Bolsa local, una opción que ha ganado popularidad, reflejada en un crecimiento importante durante el primer semestre del año.

Para quienes buscan exposición al sector espacial, existen dos vías principales: la compra directa del CEDEAR de SpaceX o la inversión en ETFs que agrupan compañías del rubro aeroespacial y tecnológico. Estos fondos diversificados suavizan el riesgo que implica apostar sólo por SpaceX, ofreciendo un panorama más equilibrado del sector.

Sin embargo, varios analistas financieros han señalado la necesidad de prudencia. La tendencia habitual tras una oferta pública inicial (IPO) sugiere que los valores podrían experimentar correcciones luego de un arranque fuerte. Además, destacan que la valuación actual de SpaceX podría no estar alineada con sus fundamentos económicos reales, lo que incrementa la incertidumbre sobre el comportamiento futuro de sus acciones.

Especialistas recomiendan esperar una estabilización del precio antes de tomar posiciones significativas, considerando el riesgo de entrar en un fenómeno de "miedo a perderse" (FOMO, por sus siglas en inglés) que puede impulsar compras impulsivas por parte de inversores poco experimentados.