Los New York Knicks quedaron a un paso de su primer campeonato de la NBA desde 1973, tras lograr una remontada histórica en el cuarto partido de las Finales ante los San Antonio Spurs, imponiéndose 107-106 en el Madison Square Garden. La victoria definió la serie 3-1 y encendió la esperanza de un título que la franquicia no consigue desde hace más de cinco décadas.

El partido fue testigo de la mayor recuperación en la historia de unas Finales, pues los Knicks perdían por 29 puntos en algún momento, superando el récord anterior de 24 puntos. La jugada decisiva la protagonizó OG Anunoby, quien anotó el punto final a poco más de un segundo del cierre, mientras Jalen Brunson fue el máximo anotador con 36 puntos.

La euforia por la victoria llevó a miles de aficionados a volcarse a las calles de Manhattan, especialmente cerca del Madison Square Garden y a lo largo de la Séptima Avenida. Sin embargo, la celebración se volvió violenta con el paso de las horas. Se registraron destrozos en vehículos, enfrentamientos con la policía y daños materiales. Uno de los incidentes más difundidos mostró a un taxi amarillo completamente destrozado en medio de la multitud.

La policía de Nueva York tuvo que desplegar un operativo importante para controlar los disturbios, que incluyeron detenidos y agentes heridos. Estas tensiones no son inéditas, ya que en el segundo partido de la serie también se reportaron altercados y detenciones relacionadas con los festejos. Además, se registraron agresiones previas contra simpatizantes de los Spurs en la ciudad.

El quinto encuentro de la final se jugará en San Antonio, donde los Knicks buscarán sellar una serie que ya marca un récord de remontadas y acercarse a un título muy esperado por sus seguidores.