Existe un alimento que combina características nutricionales valiosas: alto contenido de agua, bajo aporte calórico y una concentración de compuestos antioxidantes en su cáscara. Esta combinación lo convierte en una opción interesante para una alimentación equilibrada.
La mayoría de los nutrientes bioactivos de este alimento se encuentran en la cáscara, por lo que conservarla durante el consumo permite aprovechar mejor sus propiedades. Estos compuestos antioxidantes juegan un papel importante en la prevención del estrés oxidativo en el organismo.
Su composición mayoritaria de agua lo hace un alimento de bajo aporte energético, ideal para quienes buscan mantener un balance calórico sin sacrificar valor nutricional. Al mismo tiempo, esa característica favorece la hidratación.
Los especialistas en nutrición recomiendan consumir este alimento con piel para aprovechar al máximo sus beneficios antioxidantes, en lugar de pelarlos o procesarlos de formas que eliminen la cáscara.