Narges Mohammadi, galardonada con el Premio Nobel de la Paz, fue trasladada a un hospital tras pasar cinco meses en prisión en Irán. Su traslado responde a un deterioro significativo en su estado de salud, que las autoridades califican como crítico.

La activista había permanecido detenida durante este período en cárceles iraníes. El cambio de ubicación, del centro penitenciario al sistema hospitalario, marca un punto de inflexión en su situación de salud que ha generado preocupación entre organizaciones de derechos humanos y la comunidad internacional.

Mohammadi es conocida por su trabajo en defensa de los derechos humanos y su lucha contra la pena de muerte en Irán, labor que le valió el reconocimiento del Nobel en años anteriores. Su detención y las circunstancias que rodearon su encarcelamiento han sido objeto de seguimiento por parte de organismos internacionales.