La central nuclear de Zaporizhzhia, bajo control ruso en territorio ucraniano, restableció su conexión a la red eléctrica después de permanecer casi tres días funcionando solo con generadores diésel de emergencia. El apagón externo se produjo tras un ataque que dañó una subestación eléctrica, dejando a la planta sin energía externa para el enfriamiento de sus reactores, informó la Agencia Internacional de Energía Atómica (OIEA).

Este incidente constituye la décimonovena pérdida total del suministro eléctrico externo desde el inicio del conflicto armado en Ucrania. La OIEA subrayó que el apagón registrado fue uno de los más prolongados y evidenció la vulnerabilidad de la infraestructura energética en la zona, afectada por los continuos combates y ataques contra instalaciones claves.

En paralelo a esta situación crítica, Suecia reportó la presencia de dos aviones de combate rusos cerca de su espacio aéreo sobre el Mar Báltico, lo que provocó la activación inmediata de fuerzas aéreas suecas y de la OTAN para mantener la integridad territorial. No se registraron violaciones del espacio aéreo, pero las autoridades expresaron preocupación por la frecuencia de estas incursiones, que ponen en alerta a la región y agravan las tensiones geopolíticas.

En el ámbito diplomático, figuras clave como Donald Trump y Volodymyr Zelensky participarán en la próxima cumbre del G7 en Francia, prevista para la semana siguiente. Aunque no se anticipa una reunión bilateral formal entre ambos líderes, se espera que coincidan en varios encuentros de trabajo. Asimismo, está programada una cena oficial entre Trump y Emmanuel Macron, en conmemoración del 250º aniversario de la independencia estadounidense, un gesto que destaca la continuidad del diálogo internacional en medio de la crisis en Europa.