El gobierno federal activó una alerta sobre el riesgo fiscal que supone la aprobación de diversas propuestas legislativas en el Congreso Nacional, conocidas como “agendas bomba”, debido a su impacto negativo en las finanzas públicas. Estas iniciativas, que implican gastos elevados o reducciones de ingresos para el Estado, podrían comprometer el equilibrio presupuestario y la estabilidad económica.

Durante una entrevista radial, el ministro de Finanzas, Darío Durigan, subrayó la necesidad de mantener la responsabilidad fiscal para no perjudicar las cuentas públicas ni las generaciones futuras. Destacó que, aunque el Congreso intenta responder a demandas sociales en un contexto electoral, es fundamental que las decisiones respeten las limitaciones presupuestarias del país.

En un informe oficial, el Ejecutivo identificó nueve propuestas que, de ser aprobadas, sumarían un costo anual considerable para el Estado. Entre ellas destaca un proyecto para renegociar deudas con un costo estimado de hasta 140 mil millones de reales en 13 años. Otro plantea aumentar el techo del régimen Simples Nacional, lo que supondría una pérdida de 50 mil millones de reales anuales en ingresos tributarios.

Estas son algunas de las iniciativas con impacto fiscal destacado:

  • Ampliación del Fondo de Participación Municipal, con una reducción de ingresos por 10 mil millones de reales anuales.
  • Extensión de la inmunidad fiscal para templos religiosos, cuya pérdida calculada supera los 10 mil millones de reales por año.
  • Beneficios fiscales para entidades sin fines de lucro, implicando una condonación anual estimada en 1 mil millones de reales.
  • Vinculación de recursos al Sistema Único de Asistencia Social, que generaría gastos adicionales promedio de 9 mil millones de reales anuales.
  • Nueva regulación para el Programa Especial de Regularización de Impuestos con un coste promedio anual de 8,8 mil millones de reales.
  • Incremento en gastos para médicos y dentistas, con un costo anual aproximado de 8,4 mil millones de reales, sin contar el impacto en estados y municipios.
  • Creación de una jubilación diferenciada para trabajadores sanitarios comunitarios, especialmente quienes luchan contra enfermedades específicas.

El ministro Durigan insistió en que todas las ramas del gobierno deben actuar con prudencia financiera, evitando que la presión política y las solicitudes sectoriales pongan en riesgo la estabilidad económica general. La llamada “agenda bomba” representa un desafío para la administración que busca conservar la sostenibilidad fiscal frente a un escenario complejo.