El Gobierno de Santa Fe informó cómo se desarrolla la intervención policial en los barrios privados afectados por recientes hechos delictivos, tras una seguidilla de robos e intentos de ingreso durante el mes pasado. La Policía no realiza patrullajes dentro de estos complejos cerrados, dado que cuentan con seguridad privada y sistemas propios de vigilancia, pero sí refuerza controles en los accesos y mantiene un estrecho diálogo con los vecinos y administradores.

La vocera oficial Virginia Coudannes explicó que, ante las denuncias recibidas, la Fiscalía y la Policía de Investigaciones ya trabajan en los casos denunciados. Además, destacó la rapidez de respuesta del sistema de emergencias 911, que llega a los llamados en cuestión de minutos, asegurando así una atención oportuna ante los episodios de inseguridad.

En los últimos días, las autoridades provinciales mantuvieron reuniones con representantes de varios barrios privados, con el objetivo de coordinar estrategias de prevención y fortalecer la comunicación. Se anunció un próximo encuentro convocado por el Ministerio de Seguridad para intercambiar experiencias y mejorar los mecanismos de colaboración entre la fuerza pública y la seguridad privada.

Estos barrios cerrados poseen perímetros delimitados, sistemas de cámaras y personal de vigilancia propios, por lo que la Policía actúa principalmente en las zonas externas, enfocándose en patrullajes preventivos en accesos y rutas cercanas. El Gobierno subraya que la articulación con los privados es constante y clave para aumentar la eficacia en la prevención y detección de delitos.

Las investigaciones judiciales continúan abiertas y buscan esclarecer los hechos denunciados en las últimas semanas, en un marco de mayor cooperación entre las fuerzas de seguridad provinciales y los dispositivos privados. La iniciativa provincial pretende consolidar un esquema de trabajo conjunto que contribuya a reducir la sensación de inseguridad en estas comunidades.