El Gobierno nacional aseguró que cumple con el presupuesto destinado a las universidades públicas y calificó como desproporcionadas las demandas de la Universidad de Buenos Aires (UBA) por recursos extra para sus hospitales. Esta postura fue expresada durante una conferencia de prensa donde el jefe de Gabinete defendió la gestión fiscal del Ejecutivo y el incremento presupuestario aprobado para el próximo año.

Según el funcionario, la administración actual mantiene un equilibrio fiscal que impide aplicar más impuestos o aumentar la emisión monetaria, con el fin de evitar mayores niveles de inflación o pobreza. Rechazó además las acusaciones de desfinanciamiento, señalando que el presupuesto 2026 para universidades públicas aumentó, alcanzando un total de 4,8 billones de pesos.

Powered by GetYourGuide

En comparación con gestiones anteriores, el Gobierno destacó que ahora las transferencias se realizan mensualmente y con inflación controlada, a diferencia de periodos previos cuando los fondos se entregaban con retrasos de hasta cuatro meses bajo una inflación mucho más alta. Esta mejora, aseguraron, demuestra un compromiso real con la educación superior pública.

Uno de los temas que generó mayor controversia fue el reclamo de la UBA para recibir una asignación adicional destinada a gastos de funcionamiento y personal en sus hospitales universitarios. De acuerdo con el jefe de Gabinete, el Ejecutivo ya transfirió todos los créditos aprobados y puntualizó que la cifra solicitada por la UBA representa casi la totalidad del presupuesto asignado a todos los hospitales universitarios del país.

Este hecho motivó un fuerte cuestionamiento del Gobierno, que acusó a una sola universidad de buscar quedarse con recursos destinados a todo el sistema público universitario hospitalario. En este marco, el Ejecutivo anticipó su postura crítica ante la movilización convocada por el sector universitario en defensa de un mayor financiamiento.

Finalmente, el jefe de Gabinete pidió que predominen el sentido común y la responsabilidad en el diálogo entre las partes, resaltando que la educación y la salud son prioridades para la gestión, pero que estas deben sostenerse dentro de un marco fiscal equilibrado y sostenible.