El Concejo Deliberante de Victoria resolvió suspender por un plazo de 100 días corridos la habilitación comercial para nuevos negocios de gran tamaño, con superficies iguales o superiores a 200 metros cuadrados, específicamente aquellos bajo la modalidad de “polirrubros” y bazares. La medida responde a un reclamo de comerciantes tradicionales que pidieron protección frente a una competencia que consideran desleal.
Los empresarios locales denunciaron que la llegada de grandes comercios, principalmente de capitales extranjeros, afecta sus ventas por la oferta de productos a precios muy bajos, especialmente en rubros como el textil. Además, señalaron que las elevadas tasas municipales y el difícil contexto económico dificultan la continuidad de sus emprendimientos y la preservación de empleos. Por ello, solicitaron una suspensión por seis meses, aunque el Concejo optó por un plazo menor como medida provisoria.
Ante esta situación, los concejales buscaron un equilibrio: evitar un impacto inmediato en los comercios tradicionales sin impedir totalmente la llegada de nuevos inversores. La posibilidad de prohibir la instalación de estos grandes locales fue descartada en favor de una suspensión temporal, mientras se estudian alternativas más definitivas.
Entre las opciones que analiza el gobierno local figura autorizar la apertura de estos negocios fuera del área céntrica, delimitada por los bulevares, para minimizar la competencia directa con los comercios de barrio. Esta propuesta intenta contemplar las necesidades de los consumidores, quienes se benefician por el acceso a precios más bajos, y a la vez proteger el tejido comercial tradicional de la ciudad de las Siete Colinas.
La medida refleja una tensión creciente entre la defensa del comercio local y la dinámica económica actual, marcada por la globalización y la entrada de inversores externos. La suspensión en la habilitación permitirá ganar tiempo para evaluar reglamentaciones que equilibren intereses diversos y aporten estabilidad al sector comercial.