Ante un crecimiento sostenido en las consultas vinculadas al desarrollo infantil, Rosario impulsó una ampliación estructural en el Instituto de Lucha Antipoliomielítica de Rosario (ILAR). Esta iniciativa busca descentralizar y fortalecer la atención de niños, niñas y adolescentes en la red pública de salud municipal, garantizando tratamientos interdisciplinarios y un seguimiento más integral.
Las estadísticas oficiales señalaron un aumento del 30% en las consultas de desarrollo infantil entre 2024 y la primera mitad de 2026, lo que motivó a las autoridades a expandir la infraestructura y los recursos humanos. Actualmente, el sistema local coordinaba 32 dispositivos territoriales distribuidos en distintos barrios, cifra que se ha multiplicado desde los 7 espacios registrados en 2017.
En relación con la infraestructura, el municipio licitó la ampliación de 300 metros cuadrados en la planta alta del histórico edificio del ILAR. Según la pediatra Carolina Binner, esta reforma incluirá consultorios específicos para kinesiología y nuevas salas dedicadas a la terapia ocupacional infantil. Además, se incorporaron fonoaudiólogos y psicopedagogos para mejorar la detección temprana de trastornos del lenguaje y dificultades en la comunicación social, convirtiendo al ILAR en un centro de tercer nivel con máxima complejidad para la salud pública infantil.
La red de atención en Rosario se organiza en niveles: los centros de segundo nivel, como el Policlínico San Martín, atienden actualmente al distrito Oeste, y se planifica la apertura de un nuevo dispositivo en el Hospital Alberdi para reforzar la cobertura en la zona norte durante la segunda mitad del año. Por su parte, el Hospital Roque Sáenz Peña mantiene un consultorio especializado para recién nacidos que han enfrentado situaciones críticas en neonatología.
Además, la estrategia municipal incluye espacios comunitarios específicos para personas gestantes, con diez centros destinados a brindar acompañamiento integral. Esta aproximación prioriza la coordinación con las familias biológicas, evitando las derivaciones aisladas y favoreciendo una atención más sostenida. Uno de los objetivos del plan es minimizar los efectos negativos provocados por el uso excesivo de pantallas en las infancias actuales, contribuyendo a un desarrollo más saludable desde etapas tempranas.