AFADHYA, la Asociación Fabricantes Artesanales de Helados y Afines, abrió la convocatoria para la quinta edición del concurso “Helado ARTEsanal”, dirigido a niños y niñas de 4 a 12 años de Argentina. El objetivo es estimular la creatividad infantil y reforzar el vínculo de las infancias con el Helado Artesanal Argentino.
Bajo la consigna “La felicidad viene en cucurucho”, los participantes deberán enviar un dibujo o pintura que refleje qué representa para ellos la felicidad ligada a este producto tradicional. La inscripción es gratuita y está abierta hasta el 15 de julio a través del sitio oficial, donde cada niño podrá subir su obra en formato digital.
El concurso se organiza en dos categorías: una para niños de 4 a 7 años y otra para el grupo de 8 a 12 años. Un jurado integrado por representantes de AFADHYA, SUR Comunicación y Libro de Arte seleccionará 100 trabajos para su inclusión en un libro digital, que reunirá las mejores expresiones artísticas de esta iniciativa.
Los 100 trabajos elegidos también formarán parte de una exhibición presencial desde el 4 de septiembre durante un mes en la Fundación Beethoven de Buenos Aires, acercando el arte infantil y el helado artesanal al público.
Los premios contemplan órdenes de compra en librerías artísticas y jugueterías, además de vouchers para helado artesanal, buscando premiar el ingenio y el vínculo afectivo con este producto emblemático:
- Primer premio: orden de compra por 300 mil pesos y cupón por 1 kilo de helado artesanal.
- Segundo premio: orden de compra por 250 mil pesos y cupón por 1 kilo de helado artesanal.
- Tercer premio: orden de compra por 200 mil pesos y cupón por 1 kilo de helado artesanal.
Además, se otorgarán reconocimientos especiales con órdenes de compra para participantes vinculados a la Casa Garrahan, Fundación Margarita Barrientos “Comedor Los Piletones” y Fundación Natalí Dafne Flexer.
Según el presidente de AFADHYA, esta convocatoria busca resaltar el protagonismo del helado artesanal en momentos de alegría y encuentro, invitando a los niños a plasmar esa felicidad a través del arte. La propuesta revaloriza la tradición del helado artesanal como un símbolo de celebración y disfrute cotidiano.