Argentina atravesó en los últimos 25 años una serie de crisis económicas severas que, según el ministro de Economía Luis Caputo, la dejaron profundamente afectada. Durante una exposición en el Ciclo de Coyuntura de la Bolsa de Comercio de Córdoba, el funcionario advirtió que la nación necesita una reconstrucción integral tras haber sido “arrasada” en ese período.

Caputo recordó hechos clave de la historia reciente como el corralito financiero y el default soberano de 2001, que marcaron la vulnerabilidad social y económica del país. Afirmó que, aunque Argentina no estuvo en un conflicto bélico, experimentó agresiones constantes que generaron un temor generalizado en la población, un miedo fomentado por la política y no innato en los argentinos.

En este contexto, defendió el programa económico vigente, que busca atacar “el problema de raíz” tras décadas sin enfrentar el déficit fiscal de manera estructural. Según el ministro, la deuda, el dólar y la inflación son síntomas derivados del financiamiento descontrolado del déficit, y el gobierno busca estabilizar estas variables con perspectivas realistas, rechazando expectativas de lograr un cambio inmediato comparable a economías desarrolladas como Suiza.

Además, Caputo subrayó que las crisis y los denominados “bullying” económicos han dejado huellas profundas en la sociedad. Reconoció que, pese a los esfuerzos, algunas personas tardan más tiempo o no logran superar completamente el impacto vivido durante años de inestabilidad y adversidad financiera.