Alpine y Lacoste presentaron un ejemplar exclusivo del Alpine A290 Rallye que une el mundo del automovilismo con el diseño de moda. Esta creación única, denominada Beware of the Crocodile – Alpine Lacoste A290 Rallye, destaca por incorporar la identidad visual del cocodrilo, símbolo icónico de Lacoste, en cada detalle estético del vehículo.
El exterior del auto se distingue por una carrocería en blanco azulado, evocando los paisajes alpinos, que contrasta con toques rojos que representan la lengua del cocodrilo del logo. Además, el modelo conserva su esencia de competición con componentes como pasos de rueda ensanchados, alerón trasero prominente, toma de aire en el techo y elementos de carbono visibles. En total, se cuentan aproximadamente 290 referencias al cocodrilo distribuidas en la carrocería y el interior.
En el habitáculo, la inspiración cobra fuerza al crear la sensación de estar dentro de la “boca del cocodrilo”. Los materiales se complementan con el tejido petit piqué característico de Lacoste en los asientos y paneles de las puertas, que se mezcla con componentes propios del rally para ofrecer una experiencia exclusiva a los conductores.
Desde el punto de vista técnico, Alpine mantuvo la configuración original del A290 Rallye eléctrico: un motor de 160 kW (alrededor de 220 HP) que entrega 300 Nm de torque y alimenta el eje delantero con una batería de 52 kWh. La puesta a punto incorpora amortiguadores ALP Racing Suspension, frenos delanteros con cálipers monobloque de seis pistones, discos de 350 mm y freno de mano hidráulico, ensalzando su perfil deportivo sin modificar prestaciones.
Este modelo no está concebido para producción en serie, sino que funciona como una muestra del potencial del A290 Rallye para vincular la competición con el diseño y la moda. En paralelo, la colaboración incluye una línea cápsula de ropa y accesorios, así como una campaña protagonizada por el actor Pierre Niney y el piloto Pierre Gasly, figura del equipo Alpine en Fórmula 1, quienes aportan un enfoque moderno y cultural a la alianza.
Esta fusión refleja una tendencia creciente donde las marcas deportivas amplían su presencia más allá de su sector principal, aprovechando el poder de imagen y comunicación para conectar con nuevos públicos a través del diseño y el deporte.