Entre Ríos intensifica sus preparativos para enfrentar los posibles impactos derivados del fenómeno climático El Niño, considerado ya prácticamente inevitable en la región. La principal preocupación no radica solo en las lluvias locales, sino en el aumento de los caudales que llegarán desde el sur de Brasil, lo que podría generar anegamientos y dificultades en zonas ribereñas.
El director de Defensa Civil, Oscar Díaz Bertozzi, explicó que el suelo en la provincia llegará a la primavera con un nivel de saturación de agua mucho mayor que en periodos anteriores, estimando un aumento del 40% en la cantidad de agua acumulada. Este exceso hídrico eleva el riesgo de inundaciones y complicaciones en sectores ya identificados como vulnerables en el mapa provincial.
El mapa de riesgo de Entre Ríos señala a las localidades a la vera del río Uruguay como las más expuestas, entre ellas Concordia, Colón, Concepción del Uruguay, Gualeguaychú y Paranacito. También figuran otras ciudades con zonas ribereñas sobre el río Paraná, ya sea Rosario del Tala, Villaguay o Gualeguay. Estas áreas deberán estar especialmente alertas durante los próximos meses.
El trabajo coordinado entre el Gobierno provincial, la Agencia Federal de Emergencias, municipios y provincias vecinas busca fortalecer la capacidad de respuesta ante estas eventualidades. Se prevé que el período crítico se extienda entre septiembre y noviembre, cuando se combinan las lluvias típicas de la primavera con el fenómeno de El Niño, incrementando la periodicidad e intensidad de las precipitaciones.
Además, se espera que El Niño mantenga su actividad hasta febrero de 2027, antes de comenzar a perder fuerza, lo que implicaría un ambiente climático que continuará favoreciendo eventos lluviosos fuera de lo común durante varios meses más.