Una amplia masa de agua cálida comenzó a desplazarse frente a las costas sudamericanas en el océano Pacífico, lo que indica un avance significativo hacia la reactivación del fenómeno climático denominado El Niño. Esta conclusión proviene del monitoreo realizado por el satélite Sentinel-6 Michael Freilich, un proyecto colaborativo entre la NASA y agencias europeas, que mide la elevación del nivel del mar como un indicador del calentamiento oceánico.
El aumento del nivel del mar frente a Perú supera los 15 centímetros por encima del promedio histórico, resultado del calentamiento y expansión natural del agua. Este dato se considera crucial para anticipar la intensidad y evolución de El Niño, que se manifiesta cuando ondas subacuáticas cálidas, conocidas como ondas Kelvin, se desplazan desde el Pacífico occidental hacia el este, acumulando agua caliente frente a las costas de Colombia, Ecuador y Perú.
El desarrollo actual del fenómeno comenzó a registrar movimientos significativos a principios de año, cuando una primera onda Kelvin fue detectada cerca de Micronesia en enero y se disipó en febrero. Posteriormente, una segunda onda con mayor intensidad emergió en marzo, avanzando sostenidamente hacia el este, lo que mantiene la expectativa de que El Niño se establezca formalmente en los próximos meses, posiblemente hacia finales de año.
Este fenómeno global provoca cambios en los patrones atmosféricos, generando lluvias intensas e inundaciones en algunas regiones y prolongadas sequías en otras, afectando así tanto a la vida cotidiana como a la economía mundial. El seguimiento satelital y la observación sistemática de estas ondas Kelvin permiten anticipar las condiciones climáticas y prepararse para sus impactos.