Este verano, la NASA pondrá en órbita un satélite experimental denominado LOXSAT, que buscará demostrar la capacidad de almacenar y transferir combustible criogénico en condiciones de microgravedad. Este proyecto marca un avance crucial para facilitar repostajes en el espacio, una tecnología esencial para el regreso de astronautas a la Luna y futuras exploraciones más allá de la Tierra.

LOXSAT, desarrollado por la empresa emergente estadounidense Eta Space, transportará oxígeno líquido a una temperatura extremadamente baja, alrededor de -183 °C, y realizará transferencias entre tanques sin pérdidas, un reto técnico que hasta ahora no se había probado a gran escala en el vacío orbital. Durante aproximadamente nueve meses, el satélite ejecutará once sistemas distintos de gestión y control de fluidos criogénicos, lo que incluye desde el manejo automatizado de presión hasta mediciones de alta precisión.

Esta tecnología es fundamental porque los módulos de aterrizaje lunar del programa Artemis, como Blue Moon de Blue Origin y Starship de SpaceX, utilizan oxígeno líquido como propulsor. Sin embargo, estas naves aún no han podido demostrar que pueden conservar este combustible durante largos periodos en el espacio, lo cual es un obstáculo para misiones prolongadas. Además, repostar una nave en órbita antes de emprender viaje a la Luna hoy implicaría múltiples vuelos de abastecimiento, con altos costos y riesgos.

Con la validación exitosa de LOXSAT, Eta Space prevé desarrollar el Cryo-Dock, una especie de tanque comercial en órbita para almacenar y distribuir combustible criogénico a otras naves, creando la primera estación de servicio espacial permanente. Esto abriría una nueva etapa en la logística de misiones espaciales, reduciendo costos y extendiendo el alcance de la exploración humana.

El lanzamiento de LOXSAT a bordo de un cohete Photon de Rocket Lab representa así un paso decisivo para la creación de depósitos orbitales de combustible y la construcción de una infraestructura espacial que no dependa exclusivamente de lanzamientos desde tierra. Este avance impulsaría no solo las misiones lunares sino también las futuras travesías hacia Marte y más allá.