Menos de uno de cada cinco adultos franceses fuma habitualmente, un mínimo histórico desde que se comenzaron a registrar datos en 2000, según el último informe anual del Observatorio francés de las drogas y las tendencias adictivas (OFDT). Esta caída sostenida en el consumo de tabaco implica una baja significativa en las ventas de cigarrillos, que se redujeron más de un 8 % en el último año.

Las ventas en los estancos han experimentado descensos pronunciados desde 2017, especialmente en los departamentos no fronterizos. Allí, la reducción supera el 40 %, mientras que en las áreas limítrofes, que históricamente mostraban más resistencia a la caída, el retroceso supera el 50 %. Los precios al consumidor siguen en ascenso, con paquetes que hoy duplican o incluso triplican su costo respecto a hace una década, como es el caso del tabaco para liar.

Contrariamente, otros segmentos del mercado del tabaco mantienen cifras estables, y el sector del vapeo revela un crecimiento destacado. La cuota de mercado de estos productos se ha más que duplicado desde 2017, alcanzando un 8 % en 2025. Este aumento ha impulsado una subida considerable en la facturación de comercios especializados, que llegó a incrementarse más del 46 % desde 2021.

El uso diario del cigarrillo electrónico avanza entre la población adulta y adolescente: en 2023, más del 6 % de los adultos vapeaban diariamente, mientras que en el 2024 casi el 7 % de los estudiantes de secundaria lo hacían, cifras que casi duplican las registradas dos años antes. Este fenómeno genera debates sobre el vapeo, tanto como un recurso para dejar de fumar como por su posible efecto estimulante del inicio en el consumo de tabaco entre jóvenes que no fumaban.

El informe resalta que la evidencia científica indica beneficios potenciales del vapeo como herramienta para reducir riesgos y facilitar la cesación del tabaquismo en adultos. Sin embargo, también advierte sobre el peligro de que el vapeo actúe como puerta de entrada al tabaquismo en adolescentes no fumadores, un fenómeno que preocupa a autoridades sanitarias y especialistas.

En este contexto, el volumen total de negocios relacionado con el tabaco en Francia se mantiene estable en los últimos años, rondando los 18.400 millones de euros. El aumento en los ingresos del vapeo contribuye a que el sector no registre caídas mayores a pesar de la reducción en la venta de cigarrillos tradicionales.