Las sanciones por daños al ambiente en Mendoza podrán alcanzar valores de hasta 100 millones de pesos gracias a un nuevo mecanismo de cálculo aprobado por la Dirección de Áreas Protegidas. Esta actualización pretende que las multas reflejen con mayor precisión el impacto de cada infracción, dejando atrás un sistema desfasado frente a la creciente complejidad de las intervenciones ilegales.
El nuevo esquema modifica la antigua resolución de 2018, que hasta ahora se basaba principalmente en la superficie afectada para definir el monto de la multa. Aunque este elemento sigue siendo central, ahora se suman variables clave como la categoría de conservación del área intervenida, la presencia de especies protegidas, la capacidad de recuperación del ecosistema y el historial del responsable de la infracción.
Entre las novedades, se incorporaron agravantes específicos que aumentan las sanciones en casos particulares. Por ejemplo, las multas serán más duras cuando los desmontes se realicen mediante el uso de fuego, cuando afecten zonas declaradas de máxima protección ambiental o cuando los infractores tengan antecedentes de reincidencia.
Este nuevo régimen se enfoca especialmente en los bosques nativos protegidos por la legislación nacional y provincial, con atención especial a las áreas clasificadas como Categoría I, identificadas en los mapas ambientales con color rojo. Estas zonas cuentan con un nivel de protección superior, por lo que cualquier intervención ilegal en ellas será considerada de máxima gravedad y sancionada en consecuencia.
Desde la Dirección de Áreas Protegidas explicaron que el objetivo es brindar mayor transparencia y objetividad en la aplicación de las multas, asegurando que infracciones similares reciban sanciones equivalentes y que el monto de la penalidad guarde relación directa con el daño ambiental ocasionado.