Agustín Salvia realizó una advertencia respecto a la situación de pobreza y expresó su crítica hacia la forma en que el Estado oficial la mide. El investigador señaló inconsistencias en la metodología empleada para cuantificar este fenómeno social.
Salvia cuestionó los parámetros que utiliza la medición oficial, planteando que estos no reflejan adecuadamente la magnitud real del problema de pobreza en el país. Su posición abre un debate sobre la precisión de los datos que se utilizan para diseñar e implementar políticas públicas.
Las observaciones del investigador apuntan a la necesidad de revisar los criterios técnicos con los que se establece quién es pobre y quién no, una discusión central para entender el alcance real de la vulnerabilidad socioeconómica en la población.