Viviana Pisacane conquistó el título de la decimoséptima temporada de “Top Chef” tras enfrentarse a una competencia inédita y una intensa gestión paralela de su restaurante en Lyon. Con un menú destacado basado en atún quemado, ternera asada y un postre de chocolate y frambuesas, logró convencer al jurado y vencer en la final a Alexy, quien había liderado varias pruebas durante el torneo.

La temporada se caracterizó por un formato sin brigadas, donde los concursantes cocinaron individualmente ante el jurado desde el principio. Pisacane, de 34 años, admitió que combinar la preparación para el programa con la administración diaria de su restaurante resultó agotador, pero la determinación y la autoconfianza fueron clave para superar dificultades personales y profesionales sin rendirse.

La chef explicó que, más allá de la competencia, prefirió centrarse en sí misma para no distraerse con las actuaciones de sus rivales, y reivindicó la importancia de saber imponerse cuando hace falta. Entre sus creaciones, destacó especialmente un plato con texturas suaves que piensa incluir en su menú habitual, evidenciando que “Top Chef” también fue un espacio de aprendizaje y experimentación.

Este triunfo no es solo un logro personal para Pisacane, sino una victoria que ella dedica a todas las mujeres. Procedente de una familia con tradición culinaria, con un padre pastelero y un abuelo chef, la gastronomía ha sido su vocación desde siempre y ahora su éxito en el programa refuerza el camino de las cocineras en un entorno históricamente dominado por hombres.

La participación surgió tras una recomendación de un chef amigo, tras haber postulado sin éxito en anteriores ocasiones. Esta vez, la convocatoria llegó rápido y la chef aceptó el reto decidida a llegar hasta el final. El programa se emitió días después de la grabación, y para Pisacane la victoria sirve para impulsar el reconocimiento y la confianza en el talento femenino dentro de la alta cocina.