Benjamín Vicuña recordó uno de los momentos más difíciles de su vida al hablar públicamente sobre la muerte de su hija Blanca y el proceso emocional que atravesó para superar ese dolor. Durante una entrevista para promocionar su obra de teatro «Secreto en la Montaña», el actor chileno se abrió para explicar cómo la escritura fue una herramienta clave para transformar su sufrimiento en un mensaje de esperanza.
El actor señaló que su libro «Blanca, la niña que quería volar» surgió inicialmente como una necesidad personal para expresar su experiencia, pero terminó alcanzando un impacto mayor, al convertirse en un faro para quienes viven pérdidas o atraviesan momentos oscuros. Vicuña relató que la obra busca iluminar a quienes sienten que no encuentran respuestas y enfrentan el duelo con incertidumbre.
El origen del proyecto fue más sencillo de lo que parece: comenzó con algunas publicaciones en redes sociales donde compartía sus sentimientos y pensamientos más íntimos. Estas reflexiones crearon un vínculo con personas que vivían situaciones parecidas y valoraban su apertura. A partir de ese diálogo, decidió plasmar esa experiencia en un libro con el propósito de acompañar a quienes enfrentan el dolor y ayudar a encontrarles sentido.
Con el paso del tiempo, la escritura pasó a ser para Vicuña un modo de canalizar el sufrimiento y, al mismo tiempo, un puente para conectar con otros. Reconoció que esos intercambios y agradecimientos que recibe le otorgan un significado especial y le dan sentido a su obra y su vivencia.
Las palabras del actor generaron una gran repercusión porque revelan una faceta vulnerable y humana, donde el arte y la comunicación se convierten en herramientas que permiten atravesar el duelo y acompañar a los demás en sus propios procesos.