Las autoridades sanitarias de Estados Unidos investigan un brote de ciclosporiasis, una infección intestinal provocada por el parásito Cyclospora cayetanensis, que ya afecta a al menos treinta estados del país. Más de cinco mil casos sospechosos están bajo análisis, mientras los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) intentan identificar el origen del contagio.
El brote ha sido epidemiológicamente vinculado especialmente a cuatro estados: Míchigan, Ohio, Virginia Occidental y Kentucky. Muchos de los casos investigados se relacionan con el consumo de alimentos frescos, principalmente frutas, verduras y hierbas que pudieron estar en contacto con agua contaminada. Este patrón sugiere que una cadena nacional de distribución de productos alimenticios podría estar involucrada en la transmisión masiva del parásito.
La ciclosporiasis no se transmite directamente entre personas, sino a través de alimentos o agua contaminados que no fueron lavados ni desinfectados adecuadamente. La enfermedad se manifiesta con diarrea intensa, dolor abdominal, náuseas, fatiga y pérdida de peso. En pacientes con sistemas inmunitarios debilitados, la infección puede prolongarse por semanas si no recibe tratamiento oportuno.
Como medida preventiva, las autoridades recomiendan lavar y desinfectar con especial cuidado todos los productos frescos antes de su consumo, mantener una correcta higiene de manos y estar atentos a síntomas relacionados, particularmente quienes hayan viajado recientemente a Estados Unidos o consumido alimentos importados desde ese país.