El Corralón de Floresta volvió a convertirse en escenario de memoria con un acto que homenajeó a los barrenderos desaparecidos durante la última dictadura militar. Esta iniciativa se realizó en el marco del Día Nacional del Barrendero, una fecha establecida para reconocer a quienes, además de realizar su labor cotidiana, fueron perseguidos por defender derechos y comprometerse socialmente. El encuentro central incluyó la proyección del documental “Una Casa”, que recoge testimonios de sobrevivientes del ex centro clandestino de detención y tortura llamado «El Jardín».

Este centro funcionó bajo el control de la Secretaría de Inteligencia del Estado y formó parte del circuito represivo ligado al Plan Cóndor. Estaba ubicado en una manzana donde también operó el temido centro Automotores Orletti, en la Comuna 10 de la ciudad de Buenos Aires. El documental es un aporte importante para visibilizar una etapa oscura de la historia y la resistencia de quienes lograron sobrevivir al secuestro y la desaparición forzada.

El homenaje también recordó la figura del sacerdote obrero Mauricio Silva, un barrendero comprometido con la defensa de los trabajadores y los más vulnerables. Silva fue secuestrado mientras cumplía con su tarea diaria en las calles, un acto que simboliza la violencia ejercida a quienes representaban un desafío al poder represivo. Además de Silva, se mencionaron otros barrenderos y dirigentes sindicales como Julio Goitía y Néstor Sammartino, secuestrados y desaparecidos en ese mismo contexto.

El acto se realizó en la sede del Corralón de Floresta y reunió a integrantes de la Asamblea de Floresta, que impulsa la memoria colectiva desde ese espacio. La elección del lugar tiene un fuerte significado: en la actualidad, el sitio donde funcionaba ese ámbito laboral fue convertido en una plaza cuyo nombre remite a la historia de lucha de sus trabajadores.

El 14 de junio fue declarado oficialmente como el Día Nacional del Barrendero y también es recordado a nivel local en la Ciudad de Buenos Aires. Esta fecha remite al último día conocido del sacerdote y barrendero Mauricio Silva, cuya historia ha inspirado actos y publicaciones que recuperan la memoria histórica de la dictadura. Su compromiso con los trabajadores lo llevó a asumir su trabajo cotidiano como parte de su militancia social y religiosa.

El documental presentado y los homenajes forman parte de una red más amplia de espacios de memoria en la ciudad, que incluye centros como el ex Olimpo y el ex Orletti. Estas iniciativas buscan preservar la voz de las víctimas y generar conciencia sobre el terrorismo de Estado en Argentina.