La racha negativa de River bajo la dirección de Coudet empezó a generar un fuerte cuestionamiento en el club y entre los hinchas, quienes ven con preocupación la serie de derrotas en encuentros cruciales y el falta de reacción del equipo. Tras un buen comienzo de ciclo con seis victorias en siete partidos, el equipo comenzó a mostrar falencias en momentos determinantes que ahora le pasan factura al entrenador.
El primer tropiezo importante llegó en el Superclásico frente a Boca, un partido que marcó un antes y un después en la confianza tanto dentro como fuera de la cancha. A partir de ahí, aunque River logró avanzar hasta la final del Torneo Apertura tras eliminar a equipos como San Lorenzo, Gimnasia y Rosario Central, volvió a caer en ese tipo de compromisos que definen el estado real del plantel y el cuerpo técnico.
Uno de los golpes más duros fue la derrota en Córdoba contra Belgrano, un resultado cuya gravedad no solo estuvo en el marcador final, sino en la manera en que se dio: el equipo perdió ventajas en dos ocasiones y cedió la iniciativa ante un rival que supo aprovechar cada error. La falta de reacción del entrenador fue evidente, demoró los cambios y terminó expulsado por protestar, lo que profundizó la crisis.
El impacto negativo se incrementó con un arranque deficiente en la segunda parte del año. River quedó eliminado prematuramente de la Copa Argentina tras sufrir una contundente derrota contra Aldosivi, un golpe que cerró de forma abrupta una posible vía de clasificación a la Copa Libertadores. La continuidad de esta tendencia se confirmó con una nueva caída en casa frente a Barracas Central, otro equipo considerado inferior, lo que elevó aún más la preocupación sobre el funcionamiento general del equipo y las decisiones tácticas de Coudet.
Estos resultados, sumados a un juego poco convincente y a errores estratégicos del entrenador, ponen en jaque su permanencia en el club. La exigencia en River no solo recae en los resultados sino en las formas y la identidad de juego, aspectos en los que el equipo está lejos de responder a la historia y expectativas del «Más Grande». La paciencia de los hinchas comienza a agotarse ante esta serie de derrotas determinantes que dificultan la continuidad del proyecto actual.