El Teatro San Martín, espacio clave para las artes escénicas y musicales en la provincia de Tucumán, celebra sus 114 años de historia tras haber sido inaugurado originalmente en 1912 bajo el nombre de Teatro Odeón. Desde sus orígenes, este teatro neoclásico se consolidó como un escenario para la ópera y las artes líricas, manteniendo su relevancia hasta hoy.

El edificio fue concebido como parte de un conjunto arquitectónico que incluía el Hotel Savoy y el Casino, ubicados sobre el Boulevard Sarmiento. Su primera función fue la opereta "La princesa de los dólares", y en 1915 brilló con la presentación del tenor italiano Enrico Caruso, uno de los primeros grandes hitos artísticos del teatro.

Después de un período de cierre, el teatro fue reinaugurado en 1959 bajo su nombre actual cuando la Provincia transfirió su administración al Consejo Provincial de Difusión Cultural, hoy conocido como Ente Cultural de Tucumán. Desde entonces, se estableció como sede fija de importantes cuerpos artísticos locales, entre ellos el Ballet Clásico, la Orquesta Estable, la Banda Sinfónica y el Coro Estable, consolidándose como el corazón del festival anual Septiembre Musical.

Con capacidad para 800 espectadores, el Teatro San Martín destaca por contar con las condiciones técnicas necesarias para montar grandes producciones operísticas, realizando alrededor de 100 funciones anuales y manteniendo uno de los pocos cuerpos estables artísticos completos del país.

En años recientes, el teatro ha experimentado una serie de modernizaciones que abarcan desde mejoras estéticas hasta la incorporación de tecnología avanzada. Entre las actualizaciones más notables se encuentran nuevos sistemas de aire acondicionado únicos en el noroeste argentino, gestionados por un sistema central informatizado, y la construcción de un núcleo sanitario accesible para personas con discapacidad. En 2012, durante la celebración de su centenario, se sumó la emblemática araña de bronce y cristales que realza la sala principal.

Un momento destacado en la historia reciente del teatro fue la adquisición en 2005 de un piano Steinway & Sons, reconocido internacionalmente, que ha sido elogiado por artistas como Martha Argerich y Bruno Gelber, este último calificándolo como “el mejor piano del mundo” disponible en Tucumán.