La obra Artpress, una narración propia propone una lectura poco habitual para un libro de crítica de arte: se presenta como un relato doble y fragmentado que mezcla autobiografía y recopilación editorial. En lugar de limitarse a un compendio de textos, Ezequiel Alemian construye una experiencia que invita a reflexionar sobre la relación entre el lector, el objeto cultural y la historia personal.

El libro está dividido en dos secciones que funcionan como espejos invertidos. La primera, titulada “Artpress”, no es una simple selección de artículos, sino una narración que describe la obsesión del autor con la revista francesa Artpress, desde la dificultad para conseguirla en Argentina hasta su tránsito como coleccionista involuntario. Este relato detalla la vida del objeto cultural y la memoria que genera: su hallazgo, olvido, reencuentro y la huella que deja en quien lo sigue con atención.

La segunda parte, «Una narración propia», reúne las críticas, reseñas y entrevistas publicadas entre 1994 y 2001, cuidadosamente traducidas y seleccionadas por Alemian. Estos textos, que originalmente se vinculan a la crítica especializada, aquí se leen en diálogo con la experiencia subjetiva y con la cuestión del lenguaje artístico mismo.

El título y la estructura del libro aluden a la idea de relato, un concepto que no suele ser central en la crítica de arte pero que cobra relevancia en esta obra. Un epígrafe de Georges Bataille refuerza esta línea reflexiva, señalando que los relatos enfrentan a las personas con su destino. En este sentido, la obra propone explorar qué destino puede tener la crítica de arte cuando se desarma en narrativas personales y archivos generacionales.

Más que una antología convencional, el volumen se reconoce como una pieza de arte conceptual. La propia elección editorial y la manipulación de textos y paratextos constituyen una intervención autoral visible, aunque sutil. Esa dualidad pone al lector frente a una metaobra que podría haberse presentado incluso en la misma revista que aloja las críticas originales.

Esta manera de conjugar crítica, archivo y autobiografía no es nueva en la trayectoria de Alemian. Sus trabajos anteriores, como la compilación facsimilar de obituarios en DIED o un poema largo formado a partir de frases fragmentadas, muestran una coherencia en el estilo que desafía los límites del género y reconfigura la experiencia de la lectura.