Lali Espósito volvió a llenar el Estadio River y convirtió la noche lluviosa en una demostración de fuerza artística y un mensaje claro contra las críticas políticas que recibió recientemente. Su segundo recital en el emblemático estadio comenzó con una imagen impactante: sostenía un cartel gigante con una portada ficticia que cuestionaba irónicamente las acusaciones de vivir del Estado, un reclamo recurrente del presidente Javier Milei.
La puesta en escena fue más que un gesto: fue una respuesta creativa y directa al apodo “Lali Depósito” que el mandatario usó para criticarla, además de cuestionar la participación de artistas populares en eventos financiadavía con fondos públicos. En medio de la lluvia, la artista desplegó una coreografía acompañada por un sólido equipo de bailarines, diseño lumínico y tecnología de última generación, reafirmando no solo su vigencia artística sino también su postura frente a la presión política.
El momento más esperado llegó con la interpretación de «¿Quiénes son?», tema que aborda la cultura del odio, la crítica virtual y los ataques en medios. Esta canción, que cuenta con la voz invitada de Moria Casán, se convirtió en el símbolo de la reivindicación colectiva del público presente, que coreó cada línea con intensidad, alimentando una atmósfera de respaldo y unidad en el Monumental.
El show de Lali Espósito bajo la lluvia no solo consolidó su lugar como figura central del pop regional, sino que destacó su valentía para utilizar el escenario como un espacio de diálogo y defensa frente a cuestionamientos políticos. Las imágenes del concierto rápidamente se viralizaron, demostrando cómo el arte puede convertirse en un vehículo para enfrentar controversias mientras entretiene y moviliza a miles de personas.