Un hombre de 38 años falleció mientras luchaba contra un incendio forestal en la región montañosa de Salta, en un episodio que refleja la gravedad de una emergencia ambiental sin precedentes en la provincia. La víctima, que intentaba proteger su hogar ante las llamas, desapareció durante varias horas hasta ser hallado por los equipos de rescate en una zona de difícil acceso con heridas mortales.
El fallecimiento se debió a un shock hipovolémico ocasionado por quemaduras graves, según confirmó el fiscal penal que intervino en el caso. Este hecho ocurre en un contexto en el que decenas de incendios arden simultáneamente en Salta, poniendo en riesgo la vida de sus habitantes y destruyendo extensas áreas rurales.
Más de 50 familias de productores agropecuarios quedaron sin recursos tras la pérdida de sus animales, pasturas e instalaciones, afectando de manera directa la economía local. Aunque se registró un alivio temporal por la llegada de un frente frío, el daño permanece y las autoridades han puesto en marcha medidas urgentes para mitigar el impacto.
El gobierno provincial firmó un convenio de asistencia financiera que moviliza recursos para las zonas más afectadas. El gobernador y funcionarios sociales entregaron chapas, tanques de agua, camas y alimentos en localidades cercanas a Salta capital, como Chicoana y Orán, para apoyar a la población damnificada.
En un solo día, los vientos intensos provocaron casi cincuenta incendios que consumieron más de 800 hectáreas sólo en los alrededores de Salta. Los vecinos de zonas como Finca La Pedrera improvisaron con baldes y mangueras mientras aguardaban la llegada de los brigadistas, evidenciando la magnitud de la crisis.
Este fenómeno se encuentra agravado por condiciones climáticas adversas. La presencia del viento Zonda, conocido por su sequedad y fuerza, incrementó el riesgo de incendios y complicó las tareas de extinción. El Servicio Meteorológico Nacional emitió una alerta amarilla para los valles salteños, advirtiendo sobre ráfagas que podrían superar los 100 kilómetros por hora, lo que aumenta el peligro para la población y dificulta el trabajo de los equipos de emergencia.
La situación también afecta a la vecina provincia de Jujuy, donde se vivió una tormenta con vientos superiores a 130 kilómetros por hora que causó daños importantes y cortes de energía a miles de usuarios, evidenciando un patrón climático preocupante en la región.