Las ventas minoristas de pequeñas y medianas empresas (pymes) mostraron una nueva caída interanual en mayo, con un retroceso del 1,2% a precios constantes, según el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (Came). Aun cuando en la comparación mensual desestacionalizada las ventas crecieron un 1,2%, el sector registró un descenso acumulado del 3,1% en lo que va del año.

El panorama no solo se refleja en los números sino también en la percepción de los comerciantes. Casi la mitad de los encuestados consideró que la situación de su negocio se mantuvo estable respecto al año anterior, pero esta proporción cayó más de cinco puntos en comparación con abril. Paralelamente, aumentó el porcentaje de comerciantes que evalúan negativamente el entorno operativo, pasando del 39,6% al 45,1%.

Respecto a las expectativas, la mitad de los comerciantes proyectó un panorama estable para el próximo año, mientras que algo menos del 40% anticipó una recuperación de la actividad. Solo un 12,8% prevé un empeoramiento. Sin embargo, la cautela predomina en materia de inversión: más del 59% considera que el actual contexto no es favorable para destinar capital, frente a un escaso 12,5% que considera oportuno invertir.

El desempeño sectorial mostró contrastes dentro del comercio minorista pyme. Las farmacias encabezaron las subas interanuales con un aumento del 8,2%, seguidas por perfumerías con un 2,3% de crecimiento y alimentos y bebidas que mantuvieron niveles similares al año anterior. Por el contrario, sectores relacionados con bienes no esenciales sufrieron las mayores caídas. Bazar, decoración y muebles disminuyeron un 8,9%, mientras que el rubro textil e indumentaria cayó un 5,2%. Ferreterías y materiales de construcción apenas mostraron variación.

El informe de Came destacó un cambio estructural en los patrones de consumo, donde la pérdida de poder adquisitivo llevó a los hogares a priorizar productos esenciales. Este fenómeno permitió sostener o mejorar ligeramente algunos sectores ligados a la canasta básica, pero afectó duramente las ventas en rubros considerados prescindibles.

Además, las ventas online de tiendas físicas experimentaron un crecimiento interanual del 15,2%, y un aumento del 3,7% respecto a abril en términos desestacionalizados. Sin embargo, este dinamismo no logró contrarrestar la caída global en las ventas minoristas.

Del lado de la oferta, el uso intensivo de financiamiento, promociones y eventos de comercio electrónico ha sido decisivo para sostener los niveles de venta. Esta estrategia, acompañada por el incremento de costos operativos y tarifas, ha ejercido una fuerte presión sobre los márgenes de rentabilidad de las pymes comerciales. Así, la incertidumbre y la poca disposición para invertir marcan hoy el clima general del sector minorista pyme.