Lucho descubrió su vocación por la barbería gracias a una propuesta de su madre en un momento complicado de su vida. A partir de ese estímulo, comenzó a practicar cortando el cabello a familiares y luego extendió su ayuda a niños que no podían pagar un corte. Este gesto solidario nació para mejorar el ánimo de Lucho y se convirtió en una manera concreta de ayudar a otros.
Hoy, el niño de 12 años realiza cortes de manera voluntaria, impulsado no solo por su deseo de contribuir a la comunidad, sino también por el sueño de fundar su propia barbería para sostener a su madre y a su hermano. Lucho expresa con claridad su compromiso y motivación: quiere que los niños se sientan bien y confiados, más allá de su situación económica.
Su mamá, Milagros, relató que la iniciativa surgió cuando buscaba mejorar el estado emocional de su hijo. Lo que comenzó como una actividad familiar se convirtió en un ejemplo de perseverancia y solidaridad. Lucho también dedica un mensaje a otros jóvenes, animándolos a perseguir sus sueños con constancia y fe.
Quienes deseen apoyar o comunicarse con Lucho pueden hacerlo a través del número 3855-745254. Su historia destaca por la fuerza de un niño que, pese a su corta edad, asume la responsabilidad de transformar una pasión en un proyecto con impacto social y familiar.