El exitoso musical “Anastasia” en el Teatro Astral presentó un cambio importante en su elenco principal con la incorporación de la reconocida actriz Lucila Gandolfo, quien tomará el papel de la Emperatriz Viuda. Este relevo ocurre tras la finalización de la temporada para Iñaki Aldao y Andrea Mango, quienes habían protagonizado la puesta en escena desde su estreno.
La producción, que ha logrado posicionarse entre las más vistas de Buenos Aires, destaca no solo por su historia sino también por su complejo despliegue técnico y artístico. Con un régimen de funciones que se mantiene en tres por semana, la propuesta se consolida gracias a una infraestructura escenográfica avanzada y un equipo de trabajo amplio y especializado.
El montaje se caracteriza por un exhaustivo proceso de selección que superó las expectativas iniciales: más de dos mil artistas de diversos países postularon para integrar el elenco, del que finalmente se eligieron 21 profesionales destacados entre cantantes, actores y bailarines. Además, 30 estudiantes avanzados de la Universidad Argentina de la Empresa (UADE) participan en la producción, aportando al equipo técnico.
En términos de vestuario y caracterización, “Anastasia” exhibe una meticulosa elaboración artesanal, con más de 150 cambios de vestuario exclusivos creados por la diseñadora Stella Maris Müller. Este conjunto incluyó el trabajo coordinado de diez talleres y más de treinta sastres experimentados, provenientes de instituciones de prestigio como el Teatro Colón y el Teatro Argentino de La Plata. La propuesta se completa con más de cincuenta pelucas hechas a mano y quince pares de botas adaptadas a cada actor, bajo la supervisión del especialista Feliciano San Román.
En el rubro escenográfico, la obra sorprende con un vagón de tren emblemático, una pieza de 400 kilos que gira 360 grados, resultado de una labor técnica intensiva y altamente especializada realizada por un equipo de diez técnicos durante más de ciento cincuenta horas. Complementan la ambientación pantallas LED que abarcan cincuenta metros cuadrados y reproducen proyecciones originales de Broadway, potenciando la experiencia inmersiva para los espectadores en las mil doscientas butacas del Teatro Astral.