Mirtha Legrand se distingue como una figura única que ha acompañado con su mirada y memoria casi un siglo de historia del fútbol mundial. Nacida en 1927, presenció el torneo inaugural en Uruguay cuando tenía apenas tres años y siguió cada edición posterior, hasta la más reciente en Qatar 2022. Su recorrido coincide con las transformaciones del deporte, los grandes ídolos y los momentos que marcaron generaciones.
A lo largo de sus 23 Copas del Mundo acompañadas, Legrand vio la evolución del fútbol y los cambios sociales y tecnológicos que lo envolvieron: desde las radios de válvula hasta las transmisiones digitales. Su afición abarca los títulos de selecciones legendarias como Uruguay, Italia, Brasil, Alemania, Inglaterra y Francia, pero especialmente la trayectoria de Argentina, a la que apoyó fervientemente durante las tres conquistas mundiales.
Sus vivencias incluyen momentos clave como el histórico “Maracanazo” de 1950, la irrupción de Pelé en 1958, la consagración inglesa en 1966 y el Brasil de 1970, considerado por muchos como uno de los mejores equipos de la historia. Mirtha ya era una figura pública cuando en 1978 Argentina ganó su primera Copa con Mario Kempes y César Luis Menotti, continuó alentando en 1986 con la inmortal actuación de Diego Maradona, y finalmente celebró el título de 2022 liderado por Lionel Messi y la “Scaloneta”.
Este seguimiento ininterrumpido convierte a Mirtha Legrand en una testigo excepcional no solo del deporte, sino también de la evolución cultural de Argentina y del mundo. La actriz y conductora vivió cada Mundial desde el auge del cine nacional hasta la era de las redes sociales, con una memoria excepcional que traza un puente entre distintas generaciones y épocas del fútbol.
Preparada para el Mundial 2026, Mirtha, a punto de cumplir 99 años, mantiene vigente su pasión por la Copa del Mundo, un evento que ha sido parte inseparable de su vida y de la historia deportiva universal.