Boca Juniors no logró aprovechar su localía y sólo pudo empatar 1-1 frente a Cruzeiro en un partido clave del Grupo D de la Copa Libertadores. El resultado mantiene al equipo argentino con chances, pero complica su camino hacia los octavos de final, obligándolo a definir su suerte en la última fecha contra Universidad Católica.
El partido comenzó favorable al Xeneize, que abrió el marcador a los 15 minutos del primer tiempo gracias a un remate preciso de Miguel Merentiel tras un tiro libre ejecutado por Leandro Paredes. Sin embargo, Cruzeiro reaccionó en la segunda mitad, logrando el empate a través de Fagner, quien aprovechó un centro desde la izquierda para marcar a los pocos minutos del complemento.
La jornada se tornó tensa cuando Gerson, jugador de Cruzeiro, fue expulsado después de una infracción sobre Paredes revisada por el VAR. Pese a la inferioridad numérica, el equipo visitante resistió con valentía, apoyado en intervenciones destacadas del arquero Otávio. Por su parte, Boca no logró capitalizar su dominio inicial en el partido y no pudo ampliar la ventaja.
El cierre estuvo marcado por dos momentos polémicos. En primer lugar, el VAR anuló un gol de Merentiel por una supuesta mano previa de Milton Delgado. Al final del encuentro, Boca reclamó un penal tras una mano de Lucas Romero dentro del área, pero el árbitro Jesús Valenzuela desestimó el reclamo y ni siquiera consultó el monitor, lo que generó críticas hacia el arbitraje.
Tras esta igualdad, Cruzeiro suma 8 puntos y Boca 7 puntos, mientras Universidad Católica también tiene 7 pero con un partido menos. La definición será cerrada: Boca deberá ganar en casa frente a Universidad Católica en la última fecha para asegurar su pase, mientras que Cruzeiro enfrentará simultáneamente a Barcelona en el Mineirão.