El Club Huracán decidió mantener la prohibición de las transmisiones en vivo por streaming durante sus partidos de local para evitar la caída de la asistencia en el estadio y preservar la economía del club. La entidad permite únicamente emisiones diferidas una vez finalizados los encuentros y continúa respaldando las transmisiones radiales en directo, modalidad tradicional que no considera perjudicial.
La medida responde a una evaluación interna que mostró que, aunque el porcentaje de espectadores que usufructúan el servicio de streaming es pequeño, afecta significativamente la cantidad de público presente en las gradas, lo que implica menores ingresos por entradas y servicios adicionales como la cantina. Esta reducción impacta en un contexto económico complejo, donde los costos operativos en las jornadas de local han crecido notablemente.
El presidente del club explicó que la estructura financiera de Huracán depende en gran medida de la taquilla y la venta de alimentos y bebidas el día del partido. Los gastos no solo comprenden el pago del personal de seguridad y los árbitros, sino también el mantenimiento del campo de juego y otros servicios indispensables para que el espectáculo deportivo se desarrolle. Según detalló, para cubrir esos costos se requiere una concurrencia mínima que permita equilibrar las finanzas del club.
Por otro lado, el dirigente reconoció que la concurrencia general de público ha disminuido casi un 40%, en gran parte debido a la situación económica que atraviesa el país y que afecta directamente al sector social que suele asistir a los encuentros. La caída en el consumo impacta también en los ingresos por las cantinas, dificultando aún más la sustentabilidad de la institución.
El club también cuenta con ingresos por el alquiler de sus instalaciones, que incluyen un gimnasio, una escuela de boxeo y otra de circo en su sede social, pero estas sumas no compensan los déficits generados los días de partido. La prohibición del streaming en vivo es entonces parte de una estrategia para promover la asistencia presencial y proteger uno de los recursos económicos principales del club.
Finalmente, se remarcó que esta política no busca perjudicar ni al periodismo ni al sector deportivo, puesto que los medios tradicionales radiales mantienen su derecho a transmitir los partidos en vivo. La postura del club está centrada en la defensa de sus recursos económicos.