Eduardo Coudet recurrió a una formación inusual durante los minutos finales del partido entre River Plate y Bragantino, apostando principalmente por jugadores de las divisiones menores del club. La decisión del entrenador reflejó su intención de darle minutos a los juveniles en un encuentro que permitía experimentar con la alineación.
El once que cerró el desarrollo del partido fue notablemente diferente al que comenzó el encuentro. Coudet realizó cambios estratégicos para incorporar a los pibes de la cantera de River, buscando brindarles experiencia en competencia oficial y evaluar su desempeño en un contexto de juego real.
Esta política del técnico de rotar efectivos y confiar en la formación de las divisiones inferiores es una práctica que Coudet ha sostenido durante su gestión en el club. La decisión de modificar significativamente el equipo en los tramos finales del partido contra el elenco brasileño evidencia la continuidad de esta línea de trabajo.
El movimiento permitió que varios jugadores con trayectoria acotada en el primer equipo tuvieran la oportunidad de sumar minutos y experiencia en competencia, consolidando así la apuesta del club por el desarrollo de sus propios valores.