El Gobierno nacional reabrió la sala de periodistas en la Casa Rosada, restituyendo así el acceso de los medios a las instalaciones presidenciales. La medida representa un cambio en la política comunicacional de la administración respecto a la relación con la prensa acreditada.
De manera simultánea, se registraron avances en la causa Andis, aunque los detalles específicos de la investigación no fueron detallados en los reportes disponibles. Este expediente mantiene relevancia en la agenda de la gestión actual.
La reapertura de la sala de periodistas había sido una demanda recurrente de organizaciones de prensa y asociaciones de corresponsales, quienes consideraban que su cierre limitaba el ejercicio del periodismo y el acceso a la información pública en tiempo real desde la sede del poder ejecutivo.