Cruzeiro eligió las canchas del River Camp en Ezeiza para prepararse antes de visitar a Boca en un encuentro clave de la Copa Libertadores, generando un vínculo inesperado entre los rivales históricos argentinos en esta fase de grupos.
El conjunto brasileño llegó a Buenos Aires días antes del partido y aprovechó el préstamo de las instalaciones de River para realizar su entrenamiento final. Aunque nunca lo mencionaron explícitamente en sus redes sociales, varios seguidores notaron las distintivas tribunas y estructuras que delatan el predio millonario en las imágenes difundidas por Cruzeiro.
Este movimiento no pasó desapercibido y despertó numerosas reacciones en redes sociales. El motivo de tanta atención radica en lo que está en juego: una victoria de Cruzeiro en La Bombonera podría complicar seriamente la clasificación directa de Boca para la siguiente ronda, viéndose obligado a disputar un repechaje.
Mientras River concentra su atención en su propio compromiso ante Red Bull Bragantino por la Copa Sudamericana, la particular decisión de Cruzeiro agrega un componente estratégico y de expectativa a un partido que trasciende lo deportivo para involucrar indirectamente al club de Núñez.