Juliana Awada demostró una vez más que el estilo puede mantenerse incluso durante la práctica deportiva. En una salida para jugar al pádel con amigas, eligió un conjunto que combina funcionalidad y sofisticación, destacando un impecable equilibrio entre comodidad y diseño exclusivo.
Optó por una paleta de tonos otoñales en colores tierra, que incluyó un chaleco acolchado en verde oliva para conservar la temperatura sin limitar el movimiento. Debajo llevó un buzo ligero con cuello alto a juego, que favoreció un efecto monocromático y elegante en la parte superior de su look.
Para la parte inferior, escogió una pollera deportiva tableada negra, un clásico del vestuario para tenis y pádel que aporta frescura y libertad de movimientos. El calzado consistió en zapatillas de última generación con matices grises y oliva, además de suelas blancas amortiguadas que combinan diseño y ergonomía para el mejor desempeño en la cancha.
El principal foco de atención fue el equipamiento de lujo: Juliana llevó un bolso de pádel exclusivo en gamuza verde militar con detalles en cuero color suela, que incluye una funda desmontable con lona beige y cuero texturado para proteger la paleta.
Como complementos, sumó una visera técnica negra para protegerse del sol con estilo, anteojos de sol oscuros de formato clásico y un reloj con pulsera metálica y esfera clara, aportando sutiles toques de brillo a un conjunto mayormente mate y deportivo. Cada pieza elegida refleja la capacidad de la empresaria para fusionar practicidad con alta moda.
Este encuentro deportivo entre amigas no solo evidenció la importancia que Juliana Awada le concede a la vida activa y las relaciones sociales, sino que también reafirmó su influencia como referente de estilo para cualquier ocasión que requiera un mix entre elegancia y funcionalidad.