Lanús logró un triunfo contundente por 3-0 frente a Talleres en Córdoba, un resultado que significó más que tres puntos: representó un respiro necesario para un equipo que venía arrastrando una serie de resultados adversos. Sasha Marcich, uno de los defensores del equipo, resaltó la importancia de este triunfo para recuperar la confianza del grupo.

El jugador enfatizó que, a pesar de la mala racha, el equipo nunca perdió la concentración ni el compromiso en los entrenamientos. Explicó que la diferencia pasó por una mayor tranquilidad para definir las jugadas en campo rival y una sólida reacción defensiva frente a un equipo exigente como Talleres, que llegaba en buena forma física y futbolística.

Marcich también hizo referencia al buen rendimiento colectivo y al aprovechamiento de los espacios que el rival dejó en defensa, aspectos que marcaron la diferencia en un encuentro donde Lanús supo mantener el equilibrio entre firmeza y eficacia. Este resultado podría marcar un punto de inflexión en el campeonato para el equipo granate, que buscaba salir de su bache con una actuación convincente en condición de visitante.