Leandro Paredes aclaró que mantiene una buena relación con Juan Román Riquelme y desmintió los rumores sobre un distanciamiento tras el empate 1-1 de Boca frente a Cruzeiro. El volante recalcó que estas versiones suelen surgir cuando el equipo no obtiene resultados positivos y señaló que siempre sabe que sucederán críticas al regresar al país. Subrayó que la relación con el dirigente es sólida desde sus inicios en el club.
El foco principal de su molestia estuvo en la actuación del árbitro Jesús Valenzuela durante los minutos finales del partido. El juez no sancionó un penal que los futbolistas de Boca reclamaron enérgicamente por una mano en el área rival. Paredes le reprochó en voz alta a Valenzuela, acusándolo de no tener vergüenza, en medio de un episodio tenso que también involucró a Claudio Úbeda, quien manifestó su reclamo con igual contundencia.
El jugador describió la jugada como confusa y señaló que la acción de Cruzeiro era un claro ejemplo de mano en el juego, algo que no fue sancionado por el VAR. A pesar de la frustración, resaltó que el equipo depende de sí mismo en la competición y destacó la importancia de mantener la tranquilidad para afrontar los próximos desafíos, especialmente jugando de local y con el apoyo de su público.