La despedida de Jorge Messi, padre de Lionel Messi, se desarrolló en la más estricta privacidad en el Cementerio El Prado, en la localidad de Pérez, con un fuerte control de seguridad para resguardar la intimidad familiar. La ceremonia se efectuó exclusivamente con la presencia de familiares y amigos cercanos, evitando la difusión pública de detalles.

El operativo restringió el acceso a vehículos autorizados y se mantuvo un ambiente de máxima reserva. Los controles impidieron el ingreso de personas ajenas al círculo familiar, mientras la familia preparaba los detalles del sepelio sin proporcionar información oficial sobre los horarios o el desarrollo del acto.

La llegada de Lionel Messi a Rosario fue uno de los momentos más destacados. El futbolista, que se encontraba en Estados Unidos y fue recientemente desafectado por Inter Miami, arribó pasadas las ocho de la noche para estar junto a sus seres queridos en este difícil momento.

Desde temprano, tanto el cementerio como sus accesos se mantuvieron bajo vigilancia privada, lo que evidenció la intención de preservar el carácter íntimo y reservado de la despedida. La coyuntura estuvo signada por la discreción y el genuino deseo de la familia Messi de evitar la exposición pública durante el sepelio.