Marcelo Bielsa confirmó su alejamiento de la dirección técnica de la selección uruguaya luego de una eliminación inesperada en el Mundial 2026, en la que el equipo no cumplió con las expectativas generadas. El entrenador argentino reconoció la frustración y el dolor que le produjo esta despedida, especialmente por las ilusiones y el esfuerzo volcados en el proyecto.

Durante una conferencia de prensa en el Estadio Centenario, Bielsa admitió que el resultado final fue una caída difícil de aceptar tanto para él como para los aficionados y que no tiene justificaciones para la posición obtenida. Afirmó que, pese a haber dado todo junto con su cuerpo técnico y jugadores, los recursos disponibles no fueron suficientes para lograr el objetivo planteado.

El entrenador destacó que la relación con la Asociación Uruguaya de Fútbol fue cercana y de apoyo constante, y aseguró no tener reclamaciones respecto a las condiciones brindadas para desarrollar su trabajo. Bielsa valoró el compromiso del plantel y la entrega de los futbolistas, a quienes definió como capaces de un esfuerzo enorme, y lamentó el desenlace del ciclo.

Consultado sobre las posibles modificaciones en el planteo táctico frente a España, Bielsa negó que los jugadores le hayan pedido cambios que afectaran la estrategia. No obstante, admitió que hubo otros pedidos relacionados con la organización interna, como evitar entrenamientos divididos en dos grupos y reducir la duración de las charlas, solicitudes que él aceptó.

Respecto a Fernando Muslera, quien fue sustituido en el entretiempo del partido contra España tras un error decisivo, Bielsa explicó que el arquero había tenido fiebre el día previo, pero estaba en condiciones para jugar. Sin embargo, valoró la grandeza de Muslera, pues fue el único jugador que le solicitó salir porque su estado anímico se había visto afectado por su fallo y consideró que no estaba en óptimas condiciones para el segundo tiempo.