Raúl Jiménez vivió un momento cargado de emoción al marcar el segundo gol que cerró el triunfo de México ante Sudáfrica en el partido inaugural de la Copa del Mundo 2026, en el Estadio Azteca. Luego de un preciso cabezazo tras un centro de Roberto Alvarado, Jiménez celebró con gritos y gestos intensos que reflejaron la importancia personal que tuvo ese gol para él.

El delantero se detuvo un instante mirando al cielo, gesto que sus compañeros acompañaron en señal de respeto y unión. Según reportes, el delantero dedicó aquella anotación a su padre, quien falleció meses atrás, por lo que esa celebración con lágrimas adquiere un significado especial más allá del resultado deportivo.

La historia de Jiménez en el fútbol ha estado marcada por momentos difíciles, como la hemorragia cerebral que sufrió en 2020 tras un choque de cabezas durante un partido con los Wolves y que se produjo apenas días después del fallecimiento de su padre. Tras esa lesión, perdió protagonismo en su antiguo club antes de retomar su nivel con el Fulham, demostrando su resiliencia.

Este gol es, además, un paso más en la carrera del goleador mexicano, quien actualmente figura como el segundo máximo anotador histórico de México, acumulando 46 goles, sólo por debajo de Javier "Chicharito" Hernández, con 52 tantos. Jiménez busca así consolidar su legado y ayudar a México a conseguir resultados importantes frente a su afición en este Mundial.